
Elvis Crespo.
Vestido de traje blanco a la usanza de Elvis
Presley y con guitarra eléctrica en mano, Elvis Crespo regresó al
escenario para interpretar dos temas interpretados por el
ídolo del rock-n-roll: "My Way" (que recordó también a Frank
Sinatra, estrella original del "strip" de Las Vegas), y "Hound
Dog".
En el Masquerade Showroom del Hotel Río, el concierto "Elvis en vivo desde Las Vegas" escribió un nuevo capítulo para Crespo en el décimo aniversario de un triunfo marcado por el tema "Suavemente", con el que hizo historia en las listas Billboard, cuando se posicionó en la primera casilla de Hot Latin Songs por seis semanas.
Este concierto se grabó para ser lanzado como un álbum en vivo en formatos de CD y DVD y en el cual se incluirán temas como "Bachata Nueva" y "Bandida", capturó un ambiente de enorme alborozo ya que el cantante saltó, corrió e hizo piruetas en el escenario e incluso bajó de él para besar, abrazar a sus fans y hasta cantar con ellas mientras se aferraban de su mano.
Unos 1.200 asistentes, ondeando pañoletas blancas, recibieron eufóricos a Elvis este domingo 13 de julio. Vestido de chaqueta, sombrero y camiseta gris --con algunos toques de brillo-- puso el ambiente a punto de ebullición precisamente con "Suavemente". Le siguió "Lloré y lloré". Para el sexto tema, Crespo ya estaba empapado de sudor, así es que cambió el atuendo gris por uno con sombrerito negro, chaleco a tono y camisa blanca. Más fresco dialogó con el público: "Es un honor estar aquí, en el Hotel Río, el mismo en el que estuvo Prince de telonero durante ocho meses cuando comenzó su carrera", comentó.
Apareció en el escenario Grupo Manía, agrupación a la que perteneció a mediados de los 90. Tras cantar con ellos un tema, les dejó el escenario para que interpretaran un medley de sus grandes éxitos. Luego Elvis --coqueto y juguetón-- regresó al estilo del 'Rey', con un blanco riguroso que, apenas un par de temas después, sustituyó por jeans oscuros y una moderno t-shirt color marrón.
Después invitó a Son de Tambora, un grupo de jóvenes a quien, según reveló, les esta produciendo un disco. Tras interactuar con ellos unos momentos, los dejó solos en el escenario para que cantaran un alegre potpurrí que incluyó temas como "La Bilirrubina" y "Oye, abre tus ojos", con los que el grupo no permitió que a nadie se le bajara ni un ápice de adrenalina.
Poco antes de las dos horas, Crespo despidió a sus invitados con "Suavemente", pero esta vez a ritmo de plena. Sus dieciocho músicos, dos bailarines, los chicos de Grupo Manía y de Son de Tambora, se unieron a él y arrancaron un nuevo griterío de los fans, mientras una lluvia de confeti les cubría.
Entonces, justo cuando pensaban que Elvis se marchaba, el merenguero brincó hacia la abarrotada pista de baile y se puso a bailar con la multitud. Los fue saludando poco a poco, sin dejar de bailar, como si estuviera en una fiesta de su familia, de su vecindario.
En el Masquerade Showroom del Hotel Río, el concierto "Elvis en vivo desde Las Vegas" escribió un nuevo capítulo para Crespo en el décimo aniversario de un triunfo marcado por el tema "Suavemente", con el que hizo historia en las listas Billboard, cuando se posicionó en la primera casilla de Hot Latin Songs por seis semanas.
Este concierto se grabó para ser lanzado como un álbum en vivo en formatos de CD y DVD y en el cual se incluirán temas como "Bachata Nueva" y "Bandida", capturó un ambiente de enorme alborozo ya que el cantante saltó, corrió e hizo piruetas en el escenario e incluso bajó de él para besar, abrazar a sus fans y hasta cantar con ellas mientras se aferraban de su mano.
Unos 1.200 asistentes, ondeando pañoletas blancas, recibieron eufóricos a Elvis este domingo 13 de julio. Vestido de chaqueta, sombrero y camiseta gris --con algunos toques de brillo-- puso el ambiente a punto de ebullición precisamente con "Suavemente". Le siguió "Lloré y lloré". Para el sexto tema, Crespo ya estaba empapado de sudor, así es que cambió el atuendo gris por uno con sombrerito negro, chaleco a tono y camisa blanca. Más fresco dialogó con el público: "Es un honor estar aquí, en el Hotel Río, el mismo en el que estuvo Prince de telonero durante ocho meses cuando comenzó su carrera", comentó.
Apareció en el escenario Grupo Manía, agrupación a la que perteneció a mediados de los 90. Tras cantar con ellos un tema, les dejó el escenario para que interpretaran un medley de sus grandes éxitos. Luego Elvis --coqueto y juguetón-- regresó al estilo del 'Rey', con un blanco riguroso que, apenas un par de temas después, sustituyó por jeans oscuros y una moderno t-shirt color marrón.
Después invitó a Son de Tambora, un grupo de jóvenes a quien, según reveló, les esta produciendo un disco. Tras interactuar con ellos unos momentos, los dejó solos en el escenario para que cantaran un alegre potpurrí que incluyó temas como "La Bilirrubina" y "Oye, abre tus ojos", con los que el grupo no permitió que a nadie se le bajara ni un ápice de adrenalina.
Poco antes de las dos horas, Crespo despidió a sus invitados con "Suavemente", pero esta vez a ritmo de plena. Sus dieciocho músicos, dos bailarines, los chicos de Grupo Manía y de Son de Tambora, se unieron a él y arrancaron un nuevo griterío de los fans, mientras una lluvia de confeti les cubría.
Entonces, justo cuando pensaban que Elvis se marchaba, el merenguero brincó hacia la abarrotada pista de baile y se puso a bailar con la multitud. Los fue saludando poco a poco, sin dejar de bailar, como si estuviera en una fiesta de su familia, de su vecindario.
