
No Lo Soporto.
Las tres integrantes de No Lo Soporto
parecen salidas de un universo en el que la estética tiene el
poder. Naila Borensztein (guitarra y voz), Lara Pedrosa (bajo y
voces) y Lucía Borensztein (batería) tienen cuidado hasta el menor
detalle: buenas melodías, un look bien al frente, canciones que
dicen cosas.
Con una evidente influencia de la obra de Luis Alberto Spinetta y Gustavo Cerati –-que luego se convirtió en una suerte de padrinazgo por parte de los mega artistas--, este trío femenino de power pop bien asendato en los años 2000 recupera esa poesía en las letras y esa cierta velocidad melancólica de las guitarras del rock de finales de los 70.
Con su primer trabajo, "No lo soporto", de 2005, bucearon tímidamente hasta encontrar un lugar cómodo dentro del indie porteño. Los resultados fueron mejor de lo esperado, y ahora, con el más reciente "Avión" (lanzado en Argentina en septiembre último y con pronta edición en México), las canciones cobran vuelo, velocidad y estilo, dejando esa cierta apatía adolescente del debut a un lado para darle paso a una música más perdurable, con temas mejor edificados y hasta la participación de Cerati en el primer corte, "Nunca iré", un track con destino seguro de hit.
Estas son No Lo Soporto: Tres chicas que se llevan todas las miradas, y una interesante promesa del pop rock argentino.
"Nosotras empezamos este proyecto cuando teníamos 13 ó 14 años, entre la niñez y la adolescencia. Siempre tuvimos alguna inquietud artística, la plástica, la danza...", arranca con claridad Lucía, quien será la encargada de liderar el resto de la entrevista. "En un momento nos encontramos con la música, y así surgió el resto. En ese momento escuchábamos a [Luis Alberto] Spinetta, a El Otro Yo y a los Illia Kuryaki & The Valderramas. También a Nirvana, Smashing Pumpkins, Hole... Muchos temas de todos estos artistas fueron los que nos incentivaron a querer tocar mejor los instrumentos, a aprender más del sonido, a empaparnos más de música. Una vez que supimos eso, empezaron a salir temas nuestros, y eso nos marcó el camino. Tuvimos una necesidad de mostrar nuestras canciones".
Entre el disco debut ["No lo soporto", de 2005] y "Avión" ¿Qué diferencias sintieron? ¿Qué les fue marcando el camino a seguir?
Varias cosas. La primera diferencia fue conceptual; "Avión" está compuesto en un tiempo más corto que el primero, que obviamente incluyó temas que habíamos hecho cuando éramos muy chicas y para el que teníamos mucho material acumulado, 'esperando' para ser grabado. Eso nos hizo pensar en otra perspectiva a nivel composición.
Otro punto es que ahora contamos con un productor, que fue Gustavo Menéndez. El aportó una mirada más externa a la banda, la visión de alguien de afuera, que siempre ayuda porque es más objetiva. También tuvimos mejores condiciones generales, más presupuesto, más calidad, lo grabamos en Miami, y todo eso colaboró para llegar a un resultado mucho más logrado.
Haber grabado demos, en la primera instancia de cada tema, también nos ayudó mucho. Cuando llegamos al estudio teníamos las canciones mucho más procesadas, más maduras.
Cuando piensan en música, ¿tienen algún punto clave del mapa al que mirar? ¿Inglaterra o Estados Unidos?
Ambos. Los dos países son centros muy poderosos a nivel creatividad musical, y mucho de lo que viene de allí, o vino en décadas anteriores, nos interesa y nos marca. Pero también nos ha influenciado mucho del rock argentino de los años 70 y 80. Somos producto de una mezcla interesante de gustos e influencias, quizás.
Algo que llama poderosamente la atención de NLS son las letras, que tienen mucha poesía, en una época en la que las palabras parecen haber perdido importancia dentro del pop y el rock. ¿Trabajan mucho en ellas?
Sí, les prestamos mucha atención. Para nosotras, la letra es el 50 por ciento de una canción. Con la música solamente no basta, también hay que 'decir algo'. De hecho, siempre nos gustaron los buenos letristas, la sensibilidad de un tema. Pero hay una cuestión cultural muy fuerte todavía en el rock, que prioriza la actitud arengadora del hombre arriba del escenario, una energía masculina en la que, para algunos, no interesa tanto lo que se dice sino cómo se toca un instrumento, o cómo se lleva un show.
Sin dudas hay una manera femenina de vivir, de percibir la vida, y esa sensibilidad se transmite en lo que hacemos.
Cualquiera que escuche con cierto detenimiento sus discos se da cuenta de algunos referentes claros en su música: la cercanía de Gustavo Cerati, la influencia 'Spinetteana'. Justamente, dos artistas con una sensibilidad muy refinada, que tienen mucho contacto con lo femenino. Pero, ¿hay mujeres que sean un referente directo para No Lo Soporto?
Sí, varias. Björk y PJ Harvey son dos de ellas. En español nos gusta Juana Molina, también Javiera Mena, de Chile.
En los años 80 en Latinoamérica, si una banda cuidaba mucho su look y los detalles en su puesta en escena, era criticada; la tildaban de 'plástica', de snob. Hoy la tendencia se revirtió hasta tal punto que ahora, sin una buena imagen, pareciera no haber música. ¿Cómo balancean ustedes estas dos áreas?
Tratamos de cuidar una y la otra. Sabemos que, en un show, la gente además de escuchar música, está mirando. Entonces cuidamos todos los detalles visuales, la escenografía, las proyecciones y obviamente nuestro look. Quizás influya el hecho de que somos mujeres, y por naturaleza tendemos más a 'arreglarnos'. Nos encanta la estética pop, con muchos colores, bien llamativa. Aprovechamos eso, y lo mejor es que nos gusta a nosotras pero también es atractiva también para quien mira.
Vienen de tocar en la edición sur de la LAMC (Latin Alternative Music Conference), que se organizó a comienzos de este mes en Buenos Aires, y siguen con la agenda cargada de shows por Argentina. ¿Qué pasa con el resto de Latinoamérica?
Estamos esperando ir pronto a México. El disco se va a editar allá pronto, aunque aún no tenemos fecha segura, es algo que está en los planes inmediatos. Además, tenemos mucha gente allá que nos sigue, nos escribe a través de nuestro MySpace [www.myspace.com/nolosoporto] y sabemos que es un país increíble para ir. También nos gustaría salir un poco más afuera, Europa... quién sabe. ¡Hay que aprovechar la fuerza de este "Avión" –ríe, para terminar la charla- que nos puede llevar a cualquier lado!".
Más de No Lo Soporto en http://www.myspace.com/nolosoporto
Con una evidente influencia de la obra de Luis Alberto Spinetta y Gustavo Cerati –-que luego se convirtió en una suerte de padrinazgo por parte de los mega artistas--, este trío femenino de power pop bien asendato en los años 2000 recupera esa poesía en las letras y esa cierta velocidad melancólica de las guitarras del rock de finales de los 70.
Con su primer trabajo, "No lo soporto", de 2005, bucearon tímidamente hasta encontrar un lugar cómodo dentro del indie porteño. Los resultados fueron mejor de lo esperado, y ahora, con el más reciente "Avión" (lanzado en Argentina en septiembre último y con pronta edición en México), las canciones cobran vuelo, velocidad y estilo, dejando esa cierta apatía adolescente del debut a un lado para darle paso a una música más perdurable, con temas mejor edificados y hasta la participación de Cerati en el primer corte, "Nunca iré", un track con destino seguro de hit.
Estas son No Lo Soporto: Tres chicas que se llevan todas las miradas, y una interesante promesa del pop rock argentino.
"Nosotras empezamos este proyecto cuando teníamos 13 ó 14 años, entre la niñez y la adolescencia. Siempre tuvimos alguna inquietud artística, la plástica, la danza...", arranca con claridad Lucía, quien será la encargada de liderar el resto de la entrevista. "En un momento nos encontramos con la música, y así surgió el resto. En ese momento escuchábamos a [Luis Alberto] Spinetta, a El Otro Yo y a los Illia Kuryaki & The Valderramas. También a Nirvana, Smashing Pumpkins, Hole... Muchos temas de todos estos artistas fueron los que nos incentivaron a querer tocar mejor los instrumentos, a aprender más del sonido, a empaparnos más de música. Una vez que supimos eso, empezaron a salir temas nuestros, y eso nos marcó el camino. Tuvimos una necesidad de mostrar nuestras canciones".
Entre el disco debut ["No lo soporto", de 2005] y "Avión" ¿Qué diferencias sintieron? ¿Qué les fue marcando el camino a seguir?
Varias cosas. La primera diferencia fue conceptual; "Avión" está compuesto en un tiempo más corto que el primero, que obviamente incluyó temas que habíamos hecho cuando éramos muy chicas y para el que teníamos mucho material acumulado, 'esperando' para ser grabado. Eso nos hizo pensar en otra perspectiva a nivel composición.
Otro punto es que ahora contamos con un productor, que fue Gustavo Menéndez. El aportó una mirada más externa a la banda, la visión de alguien de afuera, que siempre ayuda porque es más objetiva. También tuvimos mejores condiciones generales, más presupuesto, más calidad, lo grabamos en Miami, y todo eso colaboró para llegar a un resultado mucho más logrado.
Haber grabado demos, en la primera instancia de cada tema, también nos ayudó mucho. Cuando llegamos al estudio teníamos las canciones mucho más procesadas, más maduras.
Cuando piensan en música, ¿tienen algún punto clave del mapa al que mirar? ¿Inglaterra o Estados Unidos?
Ambos. Los dos países son centros muy poderosos a nivel creatividad musical, y mucho de lo que viene de allí, o vino en décadas anteriores, nos interesa y nos marca. Pero también nos ha influenciado mucho del rock argentino de los años 70 y 80. Somos producto de una mezcla interesante de gustos e influencias, quizás.
Algo que llama poderosamente la atención de NLS son las letras, que tienen mucha poesía, en una época en la que las palabras parecen haber perdido importancia dentro del pop y el rock. ¿Trabajan mucho en ellas?
Sí, les prestamos mucha atención. Para nosotras, la letra es el 50 por ciento de una canción. Con la música solamente no basta, también hay que 'decir algo'. De hecho, siempre nos gustaron los buenos letristas, la sensibilidad de un tema. Pero hay una cuestión cultural muy fuerte todavía en el rock, que prioriza la actitud arengadora del hombre arriba del escenario, una energía masculina en la que, para algunos, no interesa tanto lo que se dice sino cómo se toca un instrumento, o cómo se lleva un show.
Sin dudas hay una manera femenina de vivir, de percibir la vida, y esa sensibilidad se transmite en lo que hacemos.
Cualquiera que escuche con cierto detenimiento sus discos se da cuenta de algunos referentes claros en su música: la cercanía de Gustavo Cerati, la influencia 'Spinetteana'. Justamente, dos artistas con una sensibilidad muy refinada, que tienen mucho contacto con lo femenino. Pero, ¿hay mujeres que sean un referente directo para No Lo Soporto?
Sí, varias. Björk y PJ Harvey son dos de ellas. En español nos gusta Juana Molina, también Javiera Mena, de Chile.
En los años 80 en Latinoamérica, si una banda cuidaba mucho su look y los detalles en su puesta en escena, era criticada; la tildaban de 'plástica', de snob. Hoy la tendencia se revirtió hasta tal punto que ahora, sin una buena imagen, pareciera no haber música. ¿Cómo balancean ustedes estas dos áreas?
Tratamos de cuidar una y la otra. Sabemos que, en un show, la gente además de escuchar música, está mirando. Entonces cuidamos todos los detalles visuales, la escenografía, las proyecciones y obviamente nuestro look. Quizás influya el hecho de que somos mujeres, y por naturaleza tendemos más a 'arreglarnos'. Nos encanta la estética pop, con muchos colores, bien llamativa. Aprovechamos eso, y lo mejor es que nos gusta a nosotras pero también es atractiva también para quien mira.
Vienen de tocar en la edición sur de la LAMC (Latin Alternative Music Conference), que se organizó a comienzos de este mes en Buenos Aires, y siguen con la agenda cargada de shows por Argentina. ¿Qué pasa con el resto de Latinoamérica?
Estamos esperando ir pronto a México. El disco se va a editar allá pronto, aunque aún no tenemos fecha segura, es algo que está en los planes inmediatos. Además, tenemos mucha gente allá que nos sigue, nos escribe a través de nuestro MySpace [www.myspace.com/nolosoporto] y sabemos que es un país increíble para ir. También nos gustaría salir un poco más afuera, Europa... quién sabe. ¡Hay que aprovechar la fuerza de este "Avión" –ríe, para terminar la charla- que nos puede llevar a cualquier lado!".
Más de No Lo Soporto en http://www.myspace.com/nolosoporto
