
Vicente Fernández.
En un tiempo cuando una economía debilitada
está afectando el bolsillo de todos, los promotores de giras están
experimentando con nuevas estrategias de mercadeo y opciones de
precios números tienen el poder de llenar estadios en Estados
Unidos.
Todo esto hace que el reciente éxito de Vicente Fernández sea más impactante.
El cantante de ranchera a sus 68 años está en el medio de una gira de 25 paradas en Estados Unidos, de lejos el tour más exitoso de un latino en el 2008.
El recorrido de Fernández por Estados Unidos, que incluye nueve conciertos en Gibson Amphitheater de Los Ángeles en noviembre, ha roto récords de asistencia en tres ciudades. Esto incluye el Cow Palace de San Francisco donde el 10 de mayo se presentó ante 12.055 personas según Boxscore.
Según Billboard Boxscore, Fernández ha registrado más de $10 millones en solo 12 shows, con una asistencia de 113.210 personas y 10 recitales agotados. Hay que comparar eso con los $9.2 millonres de RBD en más de 32 shows o los $5.2 millones de Miguel Bosé en 12 recitales.
"Vicente se vende solo", dice el promotor Iván Fernández (ninguna relación), presidente de Viva Entertainment. "Sus reglas no se le aplican a nadie más".
Sin embargo, la manera que su gira ha sido llevada sí lleva a reflexionar sobre muchas inquietudes expresadas por promotores en los meses recientes.
Una de ellas es el precio.
Cuando Maná visitó Estados Unidos el año pasado, por ejemplo, el grupo pidió poner un tope de $100 dólares a los boletos. El tour de 48 conciertos fue la gira latina del año --posición 16 en el listado general-- haciendo más de $35 millones y consiguiendo 24 shows agotados, según Boxscore.
Pero los promotores dicen que otros artistas, particularmente emergentes, ponen precios por fuera del mercado.
"El resultado final es auditorios a medio llenar y pérdidas para nosotros, perdidas que el artista no ve porque tienen garantía", dice un promotor.
Fernández, dicen los expertos, evade cobrar precios altos --un promedio entre $50 dólares por la silla más barata a $200-- porque su show dura casi cuatro horas, llenas de hits y es un artista atractivo para varias generaciones. "La economía es mala y los boletos son caros, pero cuando le das a la gente algo que vale la pena, ellos pagan", dice Fred Godinez, un socio de MGNS Productions, que promueve muchos de los shows de Fernández. "Y sí, tengo gente que se queja de boletos de $100 si el show dura 70 minutos".
Claro que tocar tanto tiempo no garantiza el éxito, ya que pocos artistas pueden conseguir atención por tantas horas. Pero Fernández también ha sido inteligente con otras maneras de recibir ganancias. En Chicago, vendió 19.000 boletos en el Allstate Arena, un récord para el escenario, al cantar en una tarima ubicada en el centro del escenario.
Dada su popularidad entre varias generaciones, los boletos Fernández tienden a ser comprados en números grandes, con familias enteras asistiendo. El promedio de Godinez es de ocho boletos por persona, mientras que otros artistas registran cuatro por comprador. Como resultado, cuando vende boletos para shows de Fernández, Godinez remueve el tope de 10 boletos por persona que Ticketmaster normalmente mantiene.
Es valioso teniendo en cuenta que Fernández no se presenta junto a otros artistas. Esa opción, como Enrique Iglesias y Aventura probaron reciéntemente, no solo aumenta la asistencia al expandir los públicos, pero también hace los shows más largos y por lo tanto, más atractivos para los compradores. Pero entonces, los récords en los shows de Fernández indican que los fans piensan que ya están haciendo valer su dinero.
Todo esto hace que el reciente éxito de Vicente Fernández sea más impactante.
El cantante de ranchera a sus 68 años está en el medio de una gira de 25 paradas en Estados Unidos, de lejos el tour más exitoso de un latino en el 2008.
El recorrido de Fernández por Estados Unidos, que incluye nueve conciertos en Gibson Amphitheater de Los Ángeles en noviembre, ha roto récords de asistencia en tres ciudades. Esto incluye el Cow Palace de San Francisco donde el 10 de mayo se presentó ante 12.055 personas según Boxscore.
Según Billboard Boxscore, Fernández ha registrado más de $10 millones en solo 12 shows, con una asistencia de 113.210 personas y 10 recitales agotados. Hay que comparar eso con los $9.2 millonres de RBD en más de 32 shows o los $5.2 millones de Miguel Bosé en 12 recitales.
"Vicente se vende solo", dice el promotor Iván Fernández (ninguna relación), presidente de Viva Entertainment. "Sus reglas no se le aplican a nadie más".
Sin embargo, la manera que su gira ha sido llevada sí lleva a reflexionar sobre muchas inquietudes expresadas por promotores en los meses recientes.
Una de ellas es el precio.
Cuando Maná visitó Estados Unidos el año pasado, por ejemplo, el grupo pidió poner un tope de $100 dólares a los boletos. El tour de 48 conciertos fue la gira latina del año --posición 16 en el listado general-- haciendo más de $35 millones y consiguiendo 24 shows agotados, según Boxscore.
Pero los promotores dicen que otros artistas, particularmente emergentes, ponen precios por fuera del mercado.
"El resultado final es auditorios a medio llenar y pérdidas para nosotros, perdidas que el artista no ve porque tienen garantía", dice un promotor.
Fernández, dicen los expertos, evade cobrar precios altos --un promedio entre $50 dólares por la silla más barata a $200-- porque su show dura casi cuatro horas, llenas de hits y es un artista atractivo para varias generaciones. "La economía es mala y los boletos son caros, pero cuando le das a la gente algo que vale la pena, ellos pagan", dice Fred Godinez, un socio de MGNS Productions, que promueve muchos de los shows de Fernández. "Y sí, tengo gente que se queja de boletos de $100 si el show dura 70 minutos".
Claro que tocar tanto tiempo no garantiza el éxito, ya que pocos artistas pueden conseguir atención por tantas horas. Pero Fernández también ha sido inteligente con otras maneras de recibir ganancias. En Chicago, vendió 19.000 boletos en el Allstate Arena, un récord para el escenario, al cantar en una tarima ubicada en el centro del escenario.
Dada su popularidad entre varias generaciones, los boletos Fernández tienden a ser comprados en números grandes, con familias enteras asistiendo. El promedio de Godinez es de ocho boletos por persona, mientras que otros artistas registran cuatro por comprador. Como resultado, cuando vende boletos para shows de Fernández, Godinez remueve el tope de 10 boletos por persona que Ticketmaster normalmente mantiene.
Es valioso teniendo en cuenta que Fernández no se presenta junto a otros artistas. Esa opción, como Enrique Iglesias y Aventura probaron reciéntemente, no solo aumenta la asistencia al expandir los públicos, pero también hace los shows más largos y por lo tanto, más atractivos para los compradores. Pero entonces, los récords en los shows de Fernández indican que los fans piensan que ya están haciendo valer su dinero.
