
Kudai
En el último tiempo, los miembros de Kudai han
tropezado con señales rotundas que dan cuenta de cierto crecimiento
personal y artístico. "La otra vez una señora me comentó que su
hijo pequeño se ponía a llorar cada vez que veía el video de 'Lejos
de aquí', que habla del calentamiento global. Es que es muy crudo
para un niño. Le dijimos que lo sentíamos, pero las cosas son así",
describe Bárbara Sepúlveda, una de las voces femeninas del cuarteto
que acaba de lanzar su tercer disco, "Nadha".
No es que el grupo chileno, radicado hoy en México, se haya apartado de niños y adolescentes, el público histórico en que levantó su éxito. Es que en esta nueva producción, la apuesta se amplía y tiene en la mira una audiencia más heterogénea. Para la misión, los miembros del conjunto --Gabriela Villalba, Pablo Holman, Tomas Cañas y Bárbara Sepúlveda-- se encargaron de la coautoría de gran parte de las letras, tratando de empujar los temas hacia contingencias sociales y ecológicas, pero siempre bajo el glosario quinceañero que cruza toda su discografía.
Además, la producción y parte de la composición quedó en manos de Carlos Lara (RBD, Ricky Martin), firma que imprimió un definitivo sonido internacional y de alto vuelo al disco. Hasta el momento, la jugada da en el blanco: "Nadha" ya alcanzó Disco de oro en México (40 mil copias) y proyecta a los chilenos como uno de los mayores referentes del nuevo pop latino.
En entrevista con Billboard en español, Bárbara Sepúlveda cuenta cómo fue la concepción del álbum y las pretensiones de este cambio de piel.
¿En qué se nota la madurez que ustedes mismos han declarado como parte esencial de este nuevo trabajo?
En el sonido. Dejamos los sonidos de la computación por cosas completamente reales. Todos los instrumentos se grabaron en vivo, en Los Ángeles, por músicos muy reconocidos, como Chris Chaney, ex bajista de Jane's Addiction y de Alanis Morissette, lo que nos dio una textura muy diferente y mucho más power. Nuestra música es hoy totalmente distinta a nuestro primer y segundo disco. En el debut estábamos recién empezando. En el segundo álbum quisimos reflejar como jóvenes la depresión que había en la sociedad, sobre todo en la chilena. Y ahora quisimos mostrar todo nuestro cambio de energía, por eso pensamos en un álbum mucho más arriba, para saltar y hasta alegrarse. Siempre quisimos que este disco sirviera para mover las manos hacia arriba en un concierto.
En este disco también se atrevieron con la coautoría. ¿Cómo fue ese proceso?
Fue tomar un desafío: no sólo queríamos cantar. Ahora queríamos aportar con ciertas letras y hasta arreglos musicales, y estar atento a todo el trabajo. Renovamos completamente nuestro staff y en este proceso fue clave Koko Stambuk, quien compuso seis canciones y es una verdadera máquina de hacer hits en Chile. Él se vino a vivir a México y nosotros le íbamos entregando de a poco nuestros aportes en las letras. En algún momento queremos llegar a componer nosotros nuestros discos, es una meta.
¿A qué temas distintos se abren en este álbum?
A varios, aunque siempre nos interesó hablar de otro tipo de temáticas, más allá del amor y el desamor. Por ejemplo, "Sin despertar" trataba de la apertura sexual de los adolescentes, aunque nadie se dio cuenta. Hoy ya estamos lo suficientemente grandes para asumir temas fuertes y no aceptados, como la homosexualidad. Hay una canción, "Disfraz", que habla de la discriminación y de cómo algunas personas, incluyendo parejas homosexuales, no son aceptadas por una sociedad tan cerrada. Son imágenes muy cercanas, porque a nosotros mismos, o a nuestros amigos, nos ha tocado vivir la intolerancia en grupos como las tribus urbanas. "Lejos de aquí", más que sólo hablar del calentamiento global, también trata de la autodestrucción y de cómo hoy los líderes políticos no están haciendo bien las cosas.
¿"Nadha" punta también a un público más adulto?
Si, está nueva apuesta también va por ese camino. No es sólo para el público que teníamos, ahora también pensamos en gente más grande, personas más adultas. También tiene que ver con algo lógico, nosotros mismos ya no somos adolescentes: por ejemplo, yo ya voy a cumplir 20 y Gabriela, 24.
¿Cómo les ha influido en la manera de enfocar sus carreras el hecho de que, antes de cumplir 20 años, hayan tenido que dejar Chile para radicarse en México?
De algún modo, esta nueva vida nos ha servido como inspiración. Hay momentos en que te sientes solo y frustrado, porque no eres dueño de tu tiempo y está todo tan armado que a veces no puedes concretar planes, como salir con tus amigos. No todo es color de rosa, como se piensa, e influye mucho extrañar a la familia y sentirse solo y con rabia.
¿Creen que "Nadha" es el álbum de la consolidación definitiva de Kudai? ¿Cómo piensan capitalizar este momento?
Es difícil saber si este disco nos consolidará de manera definitiva. Ojalá sea así. Estamos apostando por la edición del álbum en la parte latina en Estados Unidos y también en España, dos mercados que nos interesan mucho. Hemos hecho giras promocionales por Estados Unidos y el público nos ha tratado muy bien, es súper distinto al latino, a ellos hay que hablarles del amor, pero de otra forma. Probablemente en agosto grabaremos un sencillo en inglés, aunque aún no definimos cuál. Pero será un gran paso adelante y una buena forma de entrar a EE.UU.
¿Alguna vez se han planteado el tema del futuro de la banda? Están en un grupo juvenil, donde el avance de la edad, tanto de ustedes como de sus fans, no permite seguir explotando la misma fórmula por muchos años.
Lo tenemos muy claro y es algo que siempre hemos conversado. Esto no durará para siempre, pero ojalá se extienda todo lo que se pueda, por mucho tiempo, y después cada uno será libre de hacer lo que quiera. Por ahora hacemos lo que nos gusta e iremos viendo de a poco como manejamos nuestro crecimiento. Ojalá fueran 5 ó 10 años más, pero es algo que debemos ir analizando.
No es que el grupo chileno, radicado hoy en México, se haya apartado de niños y adolescentes, el público histórico en que levantó su éxito. Es que en esta nueva producción, la apuesta se amplía y tiene en la mira una audiencia más heterogénea. Para la misión, los miembros del conjunto --Gabriela Villalba, Pablo Holman, Tomas Cañas y Bárbara Sepúlveda-- se encargaron de la coautoría de gran parte de las letras, tratando de empujar los temas hacia contingencias sociales y ecológicas, pero siempre bajo el glosario quinceañero que cruza toda su discografía.
Además, la producción y parte de la composición quedó en manos de Carlos Lara (RBD, Ricky Martin), firma que imprimió un definitivo sonido internacional y de alto vuelo al disco. Hasta el momento, la jugada da en el blanco: "Nadha" ya alcanzó Disco de oro en México (40 mil copias) y proyecta a los chilenos como uno de los mayores referentes del nuevo pop latino.
En entrevista con Billboard en español, Bárbara Sepúlveda cuenta cómo fue la concepción del álbum y las pretensiones de este cambio de piel.
¿En qué se nota la madurez que ustedes mismos han declarado como parte esencial de este nuevo trabajo?
En el sonido. Dejamos los sonidos de la computación por cosas completamente reales. Todos los instrumentos se grabaron en vivo, en Los Ángeles, por músicos muy reconocidos, como Chris Chaney, ex bajista de Jane's Addiction y de Alanis Morissette, lo que nos dio una textura muy diferente y mucho más power. Nuestra música es hoy totalmente distinta a nuestro primer y segundo disco. En el debut estábamos recién empezando. En el segundo álbum quisimos reflejar como jóvenes la depresión que había en la sociedad, sobre todo en la chilena. Y ahora quisimos mostrar todo nuestro cambio de energía, por eso pensamos en un álbum mucho más arriba, para saltar y hasta alegrarse. Siempre quisimos que este disco sirviera para mover las manos hacia arriba en un concierto.
En este disco también se atrevieron con la coautoría. ¿Cómo fue ese proceso?
Fue tomar un desafío: no sólo queríamos cantar. Ahora queríamos aportar con ciertas letras y hasta arreglos musicales, y estar atento a todo el trabajo. Renovamos completamente nuestro staff y en este proceso fue clave Koko Stambuk, quien compuso seis canciones y es una verdadera máquina de hacer hits en Chile. Él se vino a vivir a México y nosotros le íbamos entregando de a poco nuestros aportes en las letras. En algún momento queremos llegar a componer nosotros nuestros discos, es una meta.
¿A qué temas distintos se abren en este álbum?
A varios, aunque siempre nos interesó hablar de otro tipo de temáticas, más allá del amor y el desamor. Por ejemplo, "Sin despertar" trataba de la apertura sexual de los adolescentes, aunque nadie se dio cuenta. Hoy ya estamos lo suficientemente grandes para asumir temas fuertes y no aceptados, como la homosexualidad. Hay una canción, "Disfraz", que habla de la discriminación y de cómo algunas personas, incluyendo parejas homosexuales, no son aceptadas por una sociedad tan cerrada. Son imágenes muy cercanas, porque a nosotros mismos, o a nuestros amigos, nos ha tocado vivir la intolerancia en grupos como las tribus urbanas. "Lejos de aquí", más que sólo hablar del calentamiento global, también trata de la autodestrucción y de cómo hoy los líderes políticos no están haciendo bien las cosas.
¿"Nadha" punta también a un público más adulto?
Si, está nueva apuesta también va por ese camino. No es sólo para el público que teníamos, ahora también pensamos en gente más grande, personas más adultas. También tiene que ver con algo lógico, nosotros mismos ya no somos adolescentes: por ejemplo, yo ya voy a cumplir 20 y Gabriela, 24.
¿Cómo les ha influido en la manera de enfocar sus carreras el hecho de que, antes de cumplir 20 años, hayan tenido que dejar Chile para radicarse en México?
De algún modo, esta nueva vida nos ha servido como inspiración. Hay momentos en que te sientes solo y frustrado, porque no eres dueño de tu tiempo y está todo tan armado que a veces no puedes concretar planes, como salir con tus amigos. No todo es color de rosa, como se piensa, e influye mucho extrañar a la familia y sentirse solo y con rabia.
¿Creen que "Nadha" es el álbum de la consolidación definitiva de Kudai? ¿Cómo piensan capitalizar este momento?
Es difícil saber si este disco nos consolidará de manera definitiva. Ojalá sea así. Estamos apostando por la edición del álbum en la parte latina en Estados Unidos y también en España, dos mercados que nos interesan mucho. Hemos hecho giras promocionales por Estados Unidos y el público nos ha tratado muy bien, es súper distinto al latino, a ellos hay que hablarles del amor, pero de otra forma. Probablemente en agosto grabaremos un sencillo en inglés, aunque aún no definimos cuál. Pero será un gran paso adelante y una buena forma de entrar a EE.UU.
¿Alguna vez se han planteado el tema del futuro de la banda? Están en un grupo juvenil, donde el avance de la edad, tanto de ustedes como de sus fans, no permite seguir explotando la misma fórmula por muchos años.
Lo tenemos muy claro y es algo que siempre hemos conversado. Esto no durará para siempre, pero ojalá se extienda todo lo que se pueda, por mucho tiempo, y después cada uno será libre de hacer lo que quiera. Por ahora hacemos lo que nos gusta e iremos viendo de a poco como manejamos nuestro crecimiento. Ojalá fueran 5 ó 10 años más, pero es algo que debemos ir analizando.
