
Señor Flavio está en el FIFA 2009.
La música latina hasta hace muy poco estaba
virtualmente ausente de los juegos de video, pero de a poco ha ido
ganando su puesto en la industria.
Al menos tres nuevas versiones de juegos populares destacarán música latina. Entre ellos el "FIFA 2009" de EA Sports y "Samba de Amigo" de SEGA, un juego de música para Nintendo Wii.
La mayoría de los 40 tracks de "Samba" son de música latina, incluyendo covers y grabaciones originales. La lista incluye "Livin' la vida loca" de Ricky Martin y "Salomé" de Chayanne, en covers, así como las originales de "Bamboleo" de Gipsy Kings y "Cómo ves" de Ozomatli.
Aunque "Samba" es de temática latina y por lo tanto tiene una banda sonora consecuente, otros juegos están más abiertos a los sonidos latinos según Tomas Cookman, presidente de la disquera independiente Nacional Records. "Los fabricantes entienden muy bien que juegos salen al mundo, y programan su música de esa manera", dice.
Aunque los juegos no representan una enorme porción del negocio para Nacional, sí es un área en crecimiento, y Cookman ha puesto 20 canciones en juegos este año. Hay cuatro en el FIFA 2009 (rolas de Pinker Tones, Señor Flavio, Plastilina Mosh y DJ Bitman) y una en el "Madden NFL 2009".
En EMI Music Publishing Latin America, el director de repertorio y explotación, Andrés Zambrano, ve una tendencia creciente hacia el uso de música latina en juegos. "Grand Theft Auto IV" incluye una estación de radio latina --San Juan sounds-- en el juego, y tres de la canciones son de EMI incluyendo "Salió el sol" de Don Omar.
"La tendencia hacia música en juegos es mayor cada vez", dice Zambrano. Mientras el rock y la música urbana se mantienen como los géneros latinos que se escogen para los juegos, estos son vistos como "buenos blancos de promoción", añade.
La compañías latinas todavía no se hacen ricas con los juegos. Sellos y editores usualmente reciben un pago fijo que fluctúa entre los $3.000 y $6.000 dólares.
Sin embargo, pequeñas películas independientes pagan menos por el uso de canciones, y la exposición que da un juego es mayor.
"Lo mejor sobre un juego es que es algo a nivel mundial y pones tu música en muchas más manos", dice Cookman. "Además, muchos de los artistas son aficionados a los juegos de video, así que adoran estar ahí".
Al menos tres nuevas versiones de juegos populares destacarán música latina. Entre ellos el "FIFA 2009" de EA Sports y "Samba de Amigo" de SEGA, un juego de música para Nintendo Wii.
La mayoría de los 40 tracks de "Samba" son de música latina, incluyendo covers y grabaciones originales. La lista incluye "Livin' la vida loca" de Ricky Martin y "Salomé" de Chayanne, en covers, así como las originales de "Bamboleo" de Gipsy Kings y "Cómo ves" de Ozomatli.
Aunque "Samba" es de temática latina y por lo tanto tiene una banda sonora consecuente, otros juegos están más abiertos a los sonidos latinos según Tomas Cookman, presidente de la disquera independiente Nacional Records. "Los fabricantes entienden muy bien que juegos salen al mundo, y programan su música de esa manera", dice.
Aunque los juegos no representan una enorme porción del negocio para Nacional, sí es un área en crecimiento, y Cookman ha puesto 20 canciones en juegos este año. Hay cuatro en el FIFA 2009 (rolas de Pinker Tones, Señor Flavio, Plastilina Mosh y DJ Bitman) y una en el "Madden NFL 2009".
En EMI Music Publishing Latin America, el director de repertorio y explotación, Andrés Zambrano, ve una tendencia creciente hacia el uso de música latina en juegos. "Grand Theft Auto IV" incluye una estación de radio latina --San Juan sounds-- en el juego, y tres de la canciones son de EMI incluyendo "Salió el sol" de Don Omar.
"La tendencia hacia música en juegos es mayor cada vez", dice Zambrano. Mientras el rock y la música urbana se mantienen como los géneros latinos que se escogen para los juegos, estos son vistos como "buenos blancos de promoción", añade.
La compañías latinas todavía no se hacen ricas con los juegos. Sellos y editores usualmente reciben un pago fijo que fluctúa entre los $3.000 y $6.000 dólares.
Sin embargo, pequeñas películas independientes pagan menos por el uso de canciones, y la exposición que da un juego es mayor.
"Lo mejor sobre un juego es que es algo a nivel mundial y pones tu música en muchas más manos", dice Cookman. "Además, muchos de los artistas son aficionados a los juegos de video, así que adoran estar ahí".
