- Leila Cobo, Miami

Ricky Martin.
Todo empezó, literalmente, con Ricky Martin meneando sus caderas.
Fue en febrero de 1999, era un día normal de los premios Grammy
hasta que Martin se tomó el escenario con sus bailarines y
fuertes vientos y puso la audiencia a sus pies.
Tres meses después, Martin se metió en el top 10 de la lista Hot
100 con "Livin' la vida loca", el primer sencillo de su primer
álbum en inglés. La canción eventualmente estuvo cinco semanas
consecutivas en la primera posición.
Fue solo el comienzo.
A lo largo del año, 10 canciones de artistas latinos se metieron en
el top 10, algo nunca antes visto.
Para septiembre, artistas de ascendencia hispana (especificamente
Martin, Christina Aguilera, Enrique Iglesias y Jennifer López)
estuvieron en la primera posición 17 veces durante 19 semanas, una
racha sin precedentes en la historia del Hot 100.
¿Qué pasó exactamente?
"Fue un momento en el tiempo y un sentimiento, y fue algo que
nosotros consciente y deliberadamente intentamos crear y funcionó",
dice Thomas D. Mottola, presidente de Casablanca Records y Champion
Entertainment. En ese tiempo, Mottola, quien estaba en la
presidencia de Sony Music Entertainment, le dio un empujón integral
a Martin, López, Marc Anthony, Gloria Estefan y después, Shakira.
Estos artistas no se subieron al carro simplemente --cuando Martin
cantó en los Grammym Anthony y López ya estaban en producción--.
Por supuesto el éxito de Martin fue un incentivo formidable: su
álbum "Ricky Martin" vendió más de 7 millones de copias solo en
Estados Unidos.
"El tiempo fue perfecto y mucho trabajo subyacente ha pasado por un
largo tiempo", le dijo Martin a Billboard durante una entrevista
años atrás.
Pero el término "Latin explosion", dice Mottola, fue acuñado por la
prensa y usado por los sellos para el mercadeo de sus
artistas.
"Fue un espejismo", dice Mottola. "Y dos de las grandes estrellas
[Anthony y López] eran del Bronx, Nueva York. Pero lo usamos para
sacar ventaja de eso, y muchas de nuestras estrellas se
beneficiaron de eso".
Por un lado, había una ola de artistas crossover que tenían una
base de fans en español pero que estaban cantando en inglés. Luego
habían artistas como López y Christina Aguilera que cantaban en
inglés. Finalmente, estaba Estefan haciendo un dúo con 'N Sync, el
mexicano Carlos Santana y Lou Bega, nacido en Alemania con padres
de Sicilia y Uganda, que tuvo suerte con su versión del "Mambo No.
5" de Pérez Prado.
Una vez terminó 1999, nada fue igual. Aunque Anthony, Iglesias y
Santana pusieron canciones en el top 10 en el 2000, ese año estuvo
lejos de lo que pasó con las canciones de 1999.
"Más que nada, agarramos el momento, nos enfocamos, y le sacamos
ventaja", dice Jerry Blair, que fue VP de Columbia/Sony
Enterntainment en ese tiempo.
"Lo que me hace creer que si hay el enfoque apropiado, puede volver
a pasar".
1999: año del pop latino en la Hot 100
17 de Septiembre de 2008
- Leila Cobo, Miami

Ricky Martin.
Todo empezó, literalmente, con Ricky Martin meneando sus caderas.
Fue en febrero de 1999, era un día normal de los premios Grammy hasta que Martin se tomó el escenario con sus bailarines y fuertes vientos y puso la audiencia a sus pies.
Tres meses después, Martin se metió en el top 10 de la lista Hot 100 con "Livin' la vida loca", el primer sencillo de su primer álbum en inglés. La canción eventualmente estuvo cinco semanas consecutivas en la primera posición.
Fue solo el comienzo.
A lo largo del año, 10 canciones de artistas latinos se metieron en el top 10, algo nunca antes visto.
Para septiembre, artistas de ascendencia hispana (especificamente Martin, Christina Aguilera, Enrique Iglesias y Jennifer López) estuvieron en la primera posición 17 veces durante 19 semanas, una racha sin precedentes en la historia del Hot 100.
¿Qué pasó exactamente?
"Fue un momento en el tiempo y un sentimiento, y fue algo que nosotros consciente y deliberadamente intentamos crear y funcionó", dice Thomas D. Mottola, presidente de Casablanca Records y Champion Entertainment. En ese tiempo, Mottola, quien estaba en la presidencia de Sony Music Entertainment, le dio un empujón integral a Martin, López, Marc Anthony, Gloria Estefan y después, Shakira. Estos artistas no se subieron al carro simplemente --cuando Martin cantó en los Grammym Anthony y López ya estaban en producción--.
Por supuesto el éxito de Martin fue un incentivo formidable: su álbum "Ricky Martin" vendió más de 7 millones de copias solo en Estados Unidos.
"El tiempo fue perfecto y mucho trabajo subyacente ha pasado por un largo tiempo", le dijo Martin a Billboard durante una entrevista años atrás.
Pero el término "Latin explosion", dice Mottola, fue acuñado por la prensa y usado por los sellos para el mercadeo de sus artistas.
"Fue un espejismo", dice Mottola. "Y dos de las grandes estrellas [Anthony y López] eran del Bronx, Nueva York. Pero lo usamos para sacar ventaja de eso, y muchas de nuestras estrellas se beneficiaron de eso".
Por un lado, había una ola de artistas crossover que tenían una base de fans en español pero que estaban cantando en inglés. Luego habían artistas como López y Christina Aguilera que cantaban en inglés. Finalmente, estaba Estefan haciendo un dúo con 'N Sync, el mexicano Carlos Santana y Lou Bega, nacido en Alemania con padres de Sicilia y Uganda, que tuvo suerte con su versión del "Mambo No. 5" de Pérez Prado.
Una vez terminó 1999, nada fue igual. Aunque Anthony, Iglesias y Santana pusieron canciones en el top 10 en el 2000, ese año estuvo lejos de lo que pasó con las canciones de 1999.
"Más que nada, agarramos el momento, nos enfocamos, y le sacamos ventaja", dice Jerry Blair, que fue VP de Columbia/Sony Enterntainment en ese tiempo.
"Lo que me hace creer que si hay el enfoque apropiado, puede volver a pasar".