- Valeria Agis, Buenos Aires
Lugar: Buenos Aires (Varios)
Fecha: Del 15 al 24 de agosto
Entre Buenos Aires y el tango hay un romance indestructible, que ni
el paso del tiempo, ni el recambio de generaciones, ni el
advenimiento de nuevos géneros musicales puede demoler. Es más,
afortunadamente, ni siquiera las bajas temperaturas que en estos
días atraparon el termómetro en la capital argentina, fueron un
impedimento para que miles de personas se dieran cita en la
espectacular milonga de cierre del 10° Festival de Tango, una
convocatoria que en la última década atrae adeptos de todas partes
del mundo.
A las 6 de la tarde en punto, esa hora en la que el espíritu
tanguero vuelve a vestirse de elegancia; con la actuación de la
bailarina Mora Godoy –todo un ícono de sensualidad porteña- se
abrió oficialmente la pista. Minutos después, unos 6000 asistentes
coparon el piso de la célebre tienda Harrods, un edificio
emblemático de esta ciudad, y convirtieron el lugar en una fiesta
de tango inolvidable.
Así, acunado por el baile y por el legendario bandoneón de Rubén
Juárez, después de casi 10 días llegó a su fin el Festival, que
incluyó un abultado calendario de actividades, como conferencias,
muestras, películas, clases de baile, seminarios, y desde luego,
conciertos, a los que –en total- asistieron unas 200 mil personas,
según estimaciones del Ministerio de Cultura de Buenos Aires.
Varias noches antes, la inauguración había estado a cargo de un
grande: Leopoldo Federido, una elección más que acertada para
rendir homenaje no sólo al músico, sino al género todo. En su única
actuación durante el ciclo, la orquesta de Federico (con
instrumentistas de tres generaciones) abordó un repertorio de
clásicos. Composiciones inolvidables de Di Sarli, Troilo y
Piazzolla tuvieron sitio en una velada que terminó ovacionada de
pie por el auditorio y que despuntó una agenda de shows que –más
allá de las leyendas- se caracterizó por la heterogeneidad.
Este refrescante poco convencionalismo en las propuestas tuvo
espacio, por ejemplo, para que Jairo, un trovador asociado con la
canción popular y folklórica pero no con el tango, presente un
repertorio de Piazzolla, minuciosamente adaptado a su estilo
interpretativo en voz y guitarra –pero ausente de bandoneón.
En esa misma línea, el músico y actor Alfredo Casero ofició
como maestro de ceremonia en las actuaciones que apuntaron al
sector más ‘moderno’, como los shows en Harrods de Astillero (una
de las agrupaciones musicalmente más novedosas de los últimos
tiempos, cuyo fundador, Julián Peralta, es pianista de la Orquesta
Fernández Fierro) y del dúo Tangocrash, radicado en Alemania, que
incluye en sus presentaciones multimedia fragmentos de programas de
TV.
Para las grandes canciones, el Festival reservó esta vez la voz de
una diva. Con su estilo elegante, Susana Rinaldi también fue
partícipe y protagonista de otra de las memorables noches.
‘La Tana’ –como se la conoce popularmente- emocionó al público con
esos tangos que ya son himnos; “Como dos extraños”, “Uno”, y “El
día que me quieras” fueron versionados en un programa
magistralmente creado para orquesta de cuerdas.
Tangueros de todas las edades, de hoy y de siempre, músicos ya
consagrados en el estilo y nuevos exponentes, vecinos porteños que
crecieron al ritmo de la milonga y turistas de otras latitudes que
aprendieron a amar el tango por adopción, convivieron estos días en
la extensa programación (toda gratuita), que tuvo como sedes al
Teatro Avenida, el Centro Cultural Torcuato Tasso, la Academia
Nacional del Tango y un circuito de bares notables de la
ciudad.
Pese al cierre oficial de esta exitosa décima edición, el tango
aquí no cesa. La clausura de este evento es también la apertura
oficial de otra delicatessen para refinados paladares milongueros:
el Mundial de Tango, la competición más importante para los
profesionales en esta danza. Este año, hay cerca de 300 parejas
inscriptas, representantes de 24 diferentes países, que desde hoy y
hasta el lunes 1ero. de septiembre ‘le sacarán viruta al piso’ en
las categorías ‘Tango de Salón’ y ‘Tango Escenario’ (más
coreografiada). Las finales de ambas clases serán en dos reductos
clásicos de los espectáculos porteños: el estadio Obras y el Luna
Park pero, eso sí: las entradas ya están agotadas hace días.
Un romance indestructible
25 de Agosto de 2008
- Valeria Agis, Buenos Aires
Lugar: Buenos Aires (Varios)
Fecha: Del 15 al 24 de agosto
Entre Buenos Aires y el tango hay un romance indestructible, que ni el paso del tiempo, ni el recambio de generaciones, ni el advenimiento de nuevos géneros musicales puede demoler. Es más, afortunadamente, ni siquiera las bajas temperaturas que en estos días atraparon el termómetro en la capital argentina, fueron un impedimento para que miles de personas se dieran cita en la espectacular milonga de cierre del 10° Festival de Tango, una convocatoria que en la última década atrae adeptos de todas partes del mundo.
A las 6 de la tarde en punto, esa hora en la que el espíritu tanguero vuelve a vestirse de elegancia; con la actuación de la bailarina Mora Godoy –todo un ícono de sensualidad porteña- se abrió oficialmente la pista. Minutos después, unos 6000 asistentes coparon el piso de la célebre tienda Harrods, un edificio emblemático de esta ciudad, y convirtieron el lugar en una fiesta de tango inolvidable.
Así, acunado por el baile y por el legendario bandoneón de Rubén Juárez, después de casi 10 días llegó a su fin el Festival, que incluyó un abultado calendario de actividades, como conferencias, muestras, películas, clases de baile, seminarios, y desde luego, conciertos, a los que –en total- asistieron unas 200 mil personas, según estimaciones del Ministerio de Cultura de Buenos Aires.
Varias noches antes, la inauguración había estado a cargo de un grande: Leopoldo Federido, una elección más que acertada para rendir homenaje no sólo al músico, sino al género todo. En su única actuación durante el ciclo, la orquesta de Federico (con instrumentistas de tres generaciones) abordó un repertorio de clásicos. Composiciones inolvidables de Di Sarli, Troilo y Piazzolla tuvieron sitio en una velada que terminó ovacionada de pie por el auditorio y que despuntó una agenda de shows que –más allá de las leyendas- se caracterizó por la heterogeneidad.
Este refrescante poco convencionalismo en las propuestas tuvo espacio, por ejemplo, para que Jairo, un trovador asociado con la canción popular y folklórica pero no con el tango, presente un repertorio de Piazzolla, minuciosamente adaptado a su estilo interpretativo en voz y guitarra –pero ausente de bandoneón.
En esa misma línea, el músico y actor Alfredo Casero ofició como maestro de ceremonia en las actuaciones que apuntaron al sector más ‘moderno’, como los shows en Harrods de Astillero (una de las agrupaciones musicalmente más novedosas de los últimos tiempos, cuyo fundador, Julián Peralta, es pianista de la Orquesta Fernández Fierro) y del dúo Tangocrash, radicado en Alemania, que incluye en sus presentaciones multimedia fragmentos de programas de TV.
Para las grandes canciones, el Festival reservó esta vez la voz de una diva. Con su estilo elegante, Susana Rinaldi también fue partícipe y protagonista de otra de las memorables noches. ‘La Tana’ –como se la conoce popularmente- emocionó al público con esos tangos que ya son himnos; “Como dos extraños”, “Uno”, y “El día que me quieras” fueron versionados en un programa magistralmente creado para orquesta de cuerdas.
Tangueros de todas las edades, de hoy y de siempre, músicos ya consagrados en el estilo y nuevos exponentes, vecinos porteños que crecieron al ritmo de la milonga y turistas de otras latitudes que aprendieron a amar el tango por adopción, convivieron estos días en la extensa programación (toda gratuita), que tuvo como sedes al Teatro Avenida, el Centro Cultural Torcuato Tasso, la Academia Nacional del Tango y un circuito de bares notables de la ciudad.
Pese al cierre oficial de esta exitosa décima edición, el tango aquí no cesa. La clausura de este evento es también la apertura oficial de otra delicatessen para refinados paladares milongueros: el Mundial de Tango, la competición más importante para los profesionales en esta danza. Este año, hay cerca de 300 parejas inscriptas, representantes de 24 diferentes países, que desde hoy y hasta el lunes 1ero. de septiembre ‘le sacarán viruta al piso’ en las categorías ‘Tango de Salón’ y ‘Tango Escenario’ (más coreografiada). Las finales de ambas clases serán en dos reductos clásicos de los espectáculos porteños: el estadio Obras y el Luna Park pero, eso sí: las entradas ya están agotadas hace días.