
Juan Luis Guerra.
Lugar: San Juan (Coliseo de Puerto
Rico)
Fecha: 8 de Agosto de 2008
Con gracia, sencillez y profesionalismo, Juan Luis Guerra y su grupo 4.40 se montaron en una máquina del tiempo y pusieron a bailar a los 10.000 fanáticos que se reunieron en el Coliseo de Puerto Rico para recordar los años ochenta, cuando su fusión de bolero, bachata, merengue y salsa Afro-pop le subía la bilirrubina a cualquiera y acariciaba el espíritu a sus seguidores en donde sonara su música.
“Nuestra carrera prácticamente empezó aquí en Puerto Rico”, dijo Guerra. “Gracias a su apoyo, mi música se dio a conocer y todavía sigue sonando”.
Las notas musicales de “Travesía”, tema del más reciente álbum de Guerra “La Llave de mi corazón” sirvieron como carta de presentación del espectáculo que duró casi dos horas e incluyó 20 canciones y dos popurrís.
La atmósfera de la noche - una de fiesta y romanticismo gracias a un variado repertorio – quedó marcada con el merengue “Pedir su mano” y “Ojalá que llueva café”, dos de las muchas canciones que enviaron a adultos y niños a bailar a los pasillos del coliseo.
Entre gritos de alegría y aplausos que ensordecían, también hubo momentos más relajados durante el show, particularmente cuando Guerra tocaba nuevas canciones, como “Cancioncita de amor”, una salsa romántica, y los boleros “Que me des tu cariño” y “Solo tengo ojos para tí”, todos incluidos en su último disco. Pero como suele suceder, fueron los éxitos del afamado compositor los que prendieron la rumba.
Armado con 18 músicos y múltiples pantallas de video que en ocasiones mostraban niños sonriendo y jugando en la playa y en el campo, Guerra le dio una nueva vida a éxitos que lo han llevado a ganar varios Grammys a través de sus mas de 25 años de carrera artística, incluyendo “Burbujas de amor”, “El Niágara en bicicleta” y “La bilirrubina”.
Los dos medleys de la noche – con temas como “Amor de conuco”, “Me enamoro de ella” y “Bachata rosa” – no fueron menos impresionantes, cautivando al público con el mismo fervor que cuando salieron al mercado hace más de dos décadas atrás.
La pasión que siente Guerra hacia la música sacra quedó plasmada en su interpretación de “Para ti”, un tema dedicado a Jesucristo. De la misma manera, Guerra también le dedicó una canción a su esposa, “Si tú no bailas conmigo”, la cual interpretó tocando una guitarra acústica.
El quinteto dominicano Calor Urbano, una banda urbana con aires de tropical-funk, calentó los motores de los fanáticos con tres temas, “Esta noche”, “Junto a tí” y “Pa’ que no pienses”, acto que sirvió de entremés para el banquete musical que prosiguió.
Una escena que hizo contraste con el tono y lema tropical del resto de la presentación fue cuando Guerra y su grupo invitado interpretaron juntos una refrescante versión del tema de Guerra, “Tú”, al ritmo del electro-hip hop, acompañado de un rap y varios bailarines que movían sus cuerpos al estilo de una coreografía montada por un experto en capoeira.
Fecha: 8 de Agosto de 2008
Con gracia, sencillez y profesionalismo, Juan Luis Guerra y su grupo 4.40 se montaron en una máquina del tiempo y pusieron a bailar a los 10.000 fanáticos que se reunieron en el Coliseo de Puerto Rico para recordar los años ochenta, cuando su fusión de bolero, bachata, merengue y salsa Afro-pop le subía la bilirrubina a cualquiera y acariciaba el espíritu a sus seguidores en donde sonara su música.
“Nuestra carrera prácticamente empezó aquí en Puerto Rico”, dijo Guerra. “Gracias a su apoyo, mi música se dio a conocer y todavía sigue sonando”.
Las notas musicales de “Travesía”, tema del más reciente álbum de Guerra “La Llave de mi corazón” sirvieron como carta de presentación del espectáculo que duró casi dos horas e incluyó 20 canciones y dos popurrís.
La atmósfera de la noche - una de fiesta y romanticismo gracias a un variado repertorio – quedó marcada con el merengue “Pedir su mano” y “Ojalá que llueva café”, dos de las muchas canciones que enviaron a adultos y niños a bailar a los pasillos del coliseo.
Entre gritos de alegría y aplausos que ensordecían, también hubo momentos más relajados durante el show, particularmente cuando Guerra tocaba nuevas canciones, como “Cancioncita de amor”, una salsa romántica, y los boleros “Que me des tu cariño” y “Solo tengo ojos para tí”, todos incluidos en su último disco. Pero como suele suceder, fueron los éxitos del afamado compositor los que prendieron la rumba.
Armado con 18 músicos y múltiples pantallas de video que en ocasiones mostraban niños sonriendo y jugando en la playa y en el campo, Guerra le dio una nueva vida a éxitos que lo han llevado a ganar varios Grammys a través de sus mas de 25 años de carrera artística, incluyendo “Burbujas de amor”, “El Niágara en bicicleta” y “La bilirrubina”.
Los dos medleys de la noche – con temas como “Amor de conuco”, “Me enamoro de ella” y “Bachata rosa” – no fueron menos impresionantes, cautivando al público con el mismo fervor que cuando salieron al mercado hace más de dos décadas atrás.
La pasión que siente Guerra hacia la música sacra quedó plasmada en su interpretación de “Para ti”, un tema dedicado a Jesucristo. De la misma manera, Guerra también le dedicó una canción a su esposa, “Si tú no bailas conmigo”, la cual interpretó tocando una guitarra acústica.
El quinteto dominicano Calor Urbano, una banda urbana con aires de tropical-funk, calentó los motores de los fanáticos con tres temas, “Esta noche”, “Junto a tí” y “Pa’ que no pienses”, acto que sirvió de entremés para el banquete musical que prosiguió.
Una escena que hizo contraste con el tono y lema tropical del resto de la presentación fue cuando Guerra y su grupo invitado interpretaron juntos una refrescante versión del tema de Guerra, “Tú”, al ritmo del electro-hip hop, acompañado de un rap y varios bailarines que movían sus cuerpos al estilo de una coreografía montada por un experto en capoeira.
