- Joel Brito, Laredo, Texas
Lugar: Laredo, Texas (Laredo Entertainment Center)
Fecha: 4 de Septiembre de 2008
Para sorpresa de muchos, el primero en salir al escenario en este
show del inicio de una gira que combina el pop de
Enrique
Iglesias con la bachata urbana de
Aventura fue el
cantautor español, que vistiendo unos jeans y una gorra gris, abrió
su concierto con “Not in love”, recibiendo una no tan emotiva
ovación del público presente en el lugar popularmente conocido como
Laredo Arena.
El público, proveniente en gran parte de la vecina ciudad de Nuevo
Laredo, México, se conformaba en su mayoría por hispanos menores de
30 años, pero igualmente se podían ver a algunos niños y personas
mayores. Transcurrían los primeros temas y la gente que ocupaba los
lugares más cercanos al artista no daba muchas señales de vida. La
algarabía provenía de los asientos de “arriba”, cuyos ocupantes
agradecían la transmisión del concierto en dos grandes pantallas
colocadas a los lados del escenario.
Una versión acompañada por piano y pandero de “Nunca te olvidaré”
funcionó para desatar el clamor general y después: “Rhythm Divine”
y “Bailamos” levantaron a más de uno de su asiento, incluyendo
--ahora sí-- a quienes ocupaban las primeras filas.
“¿Cuánta gente habla español?, ¿Cuánta inglés? y ¿Cuánta japonés?”,
preguntaba Iglesias, a quien se le veía feliz moviéndose de un lado
a otro, y después de interrumpir la canción “La chica de ayer”,
sugirió en inglés: “Let’s go back”, y se remontó a su primer éxito:
“Por amarte”, en una versión acústica que cantó la mitad sentado y
la otra hincado.
Posteriormente invitó a subir al escenario a una pareja de novios,
Emilio y Claudia, de 18 años. Entre bromas bilingües, los invitó a
tomar una copa a pesar de ser menores de edad, mientras tanto los
primeros acordes de su más reciente sencillo “Lloro por tí” se
dejaban escuchar. La canción fue coreada por gran parte de la
audiencia.
“Emilio, cuando salió mi primer disco, tu tenías 6 años, ¿Cómo es
que te sabes todas mis canciones?” a lo que el joven respondió que
las escuchaba desde que era niño, esta conversación era fondeada
con “Alguien soy yo”, canción que Emilio cantó solo casi en su
totalidad mientras recorría el entarimado y solicitaba el apoyo del
público, el cual le respondió entusiasmado en uno de los momentos
más emotivos de la noche. Casi al final del tema, Iglesias se le
unió y el “chaval” erró en una de las últimas frases, lo que
provocó un gracioso: “Oye Emilio, ahí la has cagado” de parte del
cantante.
Ya sin los enamorados en escena, una potente guitarra eléctrica
sirvió de introducción para “Dónde están corazón”, después “Be with
you” le dio un giro a la atmosfera. Con “Tired of being sorry”, al
fin rindió frutos gracias a un público más participativo y como
recompensa el cantante se acercó a la orilla del escenario para
estrechar algunas manos.
Una mega pantalla que estuvo permanentemente detrás de Iglesias y
sus músicos, comenzó a mostrar un juego de ping-pong al estilo del
video juego “Atari”, cuyo sonido se fue transformando en el
comienzo de
“Dímelo (The Ping Pong Song)" para dar paso al
momento cumbre de la noche, pues fue cuando la comunión entre
artista y auditorio alcanzó su punto más álgido, aunque nunca llegó
a ser una catarsis o entrega total.
Iglesias invitó a pasar a una nerviosa chica para cantarle la
versión en inglés de
“Héroe”, la audiencia festejó el abrazó
con apretón incluido que le propinó a la joven, quien por su
expresión, parecía estar viviendo un sueño. Finalmente llegó la
hora de “Escapar” para Enrique Iglesias.
Para cuando Aventura irrumpió en el escenario, un 25 por ciento de
las personas que vieron a Iglesias ya no estaba presente, pero con
canciones como “Hermanita” y “Obsesión”, el público fue
respondiendo de mejor manera a la presentación de Anthony 'Romeo',
Lenny, Max y Henry, quienes en ningún momento decayeron en ánimo.
En esta ocasión, el público de las localidades más alejadas echó de
menos las dos pantallas laterales, que inexplicablemente no se
usaron durante la presentación de Aventura, por lo que era casi
imposible para algunos espectadores, ahondar en los gestos y guiños
de los intérpretes.
“¿Dónde están los hombres fieles y las señoras infieles?”, a ritmo
de “Los infieles”, la mayoría de los presentes respondieron a un
enérgico manos arriba. Luego vino el clásico juego de “¿Quién grita
más?, ¿Hombres o mujeres?", pregunta que el mismo “Romeo” calificó
de estúpida, por la ya conocida superioridad de las féminas en esa
materia.
El público se divirtió con la picardía de los aventureros: “¿Por
qué cuando las mujeres escuchan un reggaetón ponen cara de que algo
les duele?, ¿Es dolor o placer?", cuestionamiento que dio lugar a
“Noche de sexo”, uno de los temas más aclamados. Luego de
esto mucha gente comenzó a abandonar sus asientos, quizás pensando
que lo mejor de Aventura ya había pasado.
En repetidas ocasiones, “Romeo”, líder y vocalista del grupo, habló
del orgullo de ser latino y gritó el nombre de países como Chile,
Ecuador, Honduras y México. Por cierto, en todo momento se expresó
como si el concierto se estuviera llevando a cabo en territorio
mexicano.
El buen humor continuó cuando Aventura subió al escenario a una
chica de complexión robusta para que “Romeo” le bailara
sensualmente. En cuanto a lo musical, Henry interpretó, como es
costumbre, el tema “9:15” y también desfilaron: “Amor de madre”,
“Enséñame a olvidar”, “Mi niña” y ya para finalizar llegaron dos de
las más esperadas por sus seguidores, “Un beso” y “Mi
corazoncito”.
Enrique Iglesias y Aventura: ping pong y picardía
05 de Septiembre de 2008
- Joel Brito, Laredo, Texas
Lugar: Laredo, Texas (Laredo Entertainment Center)
Fecha: 4 de Septiembre de 2008
Para sorpresa de muchos, el primero en salir al escenario en este show del inicio de una gira que combina el pop de
Enrique Iglesias con la bachata urbana de
Aventura fue el cantautor español, que vistiendo unos jeans y una gorra gris, abrió su concierto con “Not in love”, recibiendo una no tan emotiva ovación del público presente en el lugar popularmente conocido como Laredo Arena.
El público, proveniente en gran parte de la vecina ciudad de Nuevo Laredo, México, se conformaba en su mayoría por hispanos menores de 30 años, pero igualmente se podían ver a algunos niños y personas mayores. Transcurrían los primeros temas y la gente que ocupaba los lugares más cercanos al artista no daba muchas señales de vida. La algarabía provenía de los asientos de “arriba”, cuyos ocupantes agradecían la transmisión del concierto en dos grandes pantallas colocadas a los lados del escenario.
Una versión acompañada por piano y pandero de “Nunca te olvidaré” funcionó para desatar el clamor general y después: “Rhythm Divine” y “Bailamos” levantaron a más de uno de su asiento, incluyendo --ahora sí-- a quienes ocupaban las primeras filas.
“¿Cuánta gente habla español?, ¿Cuánta inglés? y ¿Cuánta japonés?”, preguntaba Iglesias, a quien se le veía feliz moviéndose de un lado a otro, y después de interrumpir la canción “La chica de ayer”, sugirió en inglés: “Let’s go back”, y se remontó a su primer éxito: “Por amarte”, en una versión acústica que cantó la mitad sentado y la otra hincado.
Posteriormente invitó a subir al escenario a una pareja de novios, Emilio y Claudia, de 18 años. Entre bromas bilingües, los invitó a tomar una copa a pesar de ser menores de edad, mientras tanto los primeros acordes de su más reciente sencillo “Lloro por tí” se dejaban escuchar. La canción fue coreada por gran parte de la audiencia.
“Emilio, cuando salió mi primer disco, tu tenías 6 años, ¿Cómo es que te sabes todas mis canciones?” a lo que el joven respondió que las escuchaba desde que era niño, esta conversación era fondeada con “Alguien soy yo”, canción que Emilio cantó solo casi en su totalidad mientras recorría el entarimado y solicitaba el apoyo del público, el cual le respondió entusiasmado en uno de los momentos más emotivos de la noche. Casi al final del tema, Iglesias se le unió y el “chaval” erró en una de las últimas frases, lo que provocó un gracioso: “Oye Emilio, ahí la has cagado” de parte del cantante.
Ya sin los enamorados en escena, una potente guitarra eléctrica sirvió de introducción para “Dónde están corazón”, después “Be with you” le dio un giro a la atmosfera. Con “Tired of being sorry”, al fin rindió frutos gracias a un público más participativo y como recompensa el cantante se acercó a la orilla del escenario para estrechar algunas manos.
Una mega pantalla que estuvo permanentemente detrás de Iglesias y sus músicos, comenzó a mostrar un juego de ping-pong al estilo del video juego “Atari”, cuyo sonido se fue transformando en el comienzo de
“Dímelo (The Ping Pong Song)" para dar paso al momento cumbre de la noche, pues fue cuando la comunión entre artista y auditorio alcanzó su punto más álgido, aunque nunca llegó a ser una catarsis o entrega total.
Iglesias invitó a pasar a una nerviosa chica para cantarle la versión en inglés de
“Héroe”, la audiencia festejó el abrazó con apretón incluido que le propinó a la joven, quien por su expresión, parecía estar viviendo un sueño. Finalmente llegó la hora de “Escapar” para Enrique Iglesias.
Para cuando Aventura irrumpió en el escenario, un 25 por ciento de las personas que vieron a Iglesias ya no estaba presente, pero con canciones como “Hermanita” y “Obsesión”, el público fue respondiendo de mejor manera a la presentación de Anthony 'Romeo', Lenny, Max y Henry, quienes en ningún momento decayeron en ánimo.
En esta ocasión, el público de las localidades más alejadas echó de menos las dos pantallas laterales, que inexplicablemente no se usaron durante la presentación de Aventura, por lo que era casi imposible para algunos espectadores, ahondar en los gestos y guiños de los intérpretes.
“¿Dónde están los hombres fieles y las señoras infieles?”, a ritmo de “Los infieles”, la mayoría de los presentes respondieron a un enérgico manos arriba. Luego vino el clásico juego de “¿Quién grita más?, ¿Hombres o mujeres?", pregunta que el mismo “Romeo” calificó de estúpida, por la ya conocida superioridad de las féminas en esa materia.
El público se divirtió con la picardía de los aventureros: “¿Por qué cuando las mujeres escuchan un reggaetón ponen cara de que algo les duele?, ¿Es dolor o placer?", cuestionamiento que dio lugar a
“Noche de sexo”, uno de los temas más aclamados. Luego de esto mucha gente comenzó a abandonar sus asientos, quizás pensando que lo mejor de Aventura ya había pasado.
En repetidas ocasiones, “Romeo”, líder y vocalista del grupo, habló del orgullo de ser latino y gritó el nombre de países como Chile, Ecuador, Honduras y México. Por cierto, en todo momento se expresó como si el concierto se estuviera llevando a cabo en territorio mexicano.
El buen humor continuó cuando Aventura subió al escenario a una chica de complexión robusta para que “Romeo” le bailara sensualmente. En cuanto a lo musical, Henry interpretó, como es costumbre, el tema “9:15” y también desfilaron: “Amor de madre”, “Enséñame a olvidar”, “Mi niña” y ya para finalizar llegaron dos de las más esperadas por sus seguidores, “Un beso” y “Mi corazoncito”.