Sello: RCA Red Seal
Productor: Steven Epstein
El encuentro discográfico del astro irlandés de la flauta travesera
con la banda de timba Tiempo Libre surgió de la idea del primero de
grabar la "Suite For Flute And Jazz Piano" (1975) del francés
Claude Bolling con un toque afrocubano.
La decisión no es sorprendente en Galway, quien nunca le ha tenido
temor a combinar estilos musicales, y en sus más de tres décadas de
carrera solista ha aplicado su virtuosismo tanto a composiciones
clásicas como populares ("El cóndor pasa", música irlandesa y
los temas de Henry Mancini, por nombrar algunos). La pregunta es
más bien qué le podía agregar su siempre diligente flauta a la
pieza de Bolling, que nació jugando a pervertir las formalidades y
ya tenía su dosis de síncopa. (La carátula del disco de
Bolling/Rampal mostraba a una flauta y un piano en la cama,
aparentemente después de hacer el amor).
El grupo cubano-miamiense Tiempo Libre responde en parte a esa
duda. Los timberos están a la altura de la tarea de rendirle
tributo a la composición y agregarle sabor cubano, especialmente
gracias a la solidez al piano de Jorge Gómez. En diversos momentos,
sin embargo, uno extraña la relativa sobriedad de la versión
original. Como era de esperarse, Galway interpreta la pieza con su
probada maestría, aunque a veces, cuando intenta soltarse la
corbata, se desequilibre hacia la melosidad.
Completan la grabación cuatro composiciones de Gómez, con su
corazón un poco más anclado en la música afrocaribeña. Encabezadas
por “General O’Reilly”, estas piezas no sólo le dan coherencia
temática al disco, cuyo título refiere a una calle de la Habana
Vieja bautizada en honor a un militar irlandés que, por servir a
España, vivió parte de sus aventuras en la isla. Aquí los marineros
contratados por Sir Galway demuestran que, cuando se trata de
meterse en aguas ajenas, conviene que sean ellos los que tomen el
timón. Siguiendo los instintos propios, los cubanos navegan a sus
anchas y la aventura suena mejor que nunca.
--José Simián
James Galway/Tiempo Libre: O'Reilly Street
19 de Septiembre de 2008
Sello: RCA Red Seal
Productor: Steven Epstein
El encuentro discográfico del astro irlandés de la flauta travesera con la banda de timba Tiempo Libre surgió de la idea del primero de grabar la "Suite For Flute And Jazz Piano" (1975) del francés Claude Bolling con un toque afrocubano.
La decisión no es sorprendente en Galway, quien nunca le ha tenido temor a combinar estilos musicales, y en sus más de tres décadas de carrera solista ha aplicado su virtuosismo tanto a composiciones clásicas como populares ("El cóndor pasa", música irlandesa y los temas de Henry Mancini, por nombrar algunos). La pregunta es más bien qué le podía agregar su siempre diligente flauta a la pieza de Bolling, que nació jugando a pervertir las formalidades y ya tenía su dosis de síncopa. (La carátula del disco de Bolling/Rampal mostraba a una flauta y un piano en la cama, aparentemente después de hacer el amor).
El grupo cubano-miamiense Tiempo Libre responde en parte a esa duda. Los timberos están a la altura de la tarea de rendirle tributo a la composición y agregarle sabor cubano, especialmente gracias a la solidez al piano de Jorge Gómez. En diversos momentos, sin embargo, uno extraña la relativa sobriedad de la versión original. Como era de esperarse, Galway interpreta la pieza con su probada maestría, aunque a veces, cuando intenta soltarse la corbata, se desequilibre hacia la melosidad.
Completan la grabación cuatro composiciones de Gómez, con su corazón un poco más anclado en la música afrocaribeña. Encabezadas por “General O’Reilly”, estas piezas no sólo le dan coherencia temática al disco, cuyo título refiere a una calle de la Habana Vieja bautizada en honor a un militar irlandés que, por servir a España, vivió parte de sus aventuras en la isla. Aquí los marineros contratados por Sir Galway demuestran que, cuando se trata de meterse en aguas ajenas, conviene que sean ellos los que tomen el timón. Siguiendo los instintos propios, los cubanos navegan a sus anchas y la aventura suena mejor que nunca.
--José Simián